Sabes,
el permiso es vacuo
No se centra en pedirlo.
Puedo perdonar tus olvidos
tan semejantes.
En esta comunión de tierra
hacia lo hondo
hacia lo alto
Se encuentran los sentidos,
Salvo,
Aquellos que se desconocen.
Ahí una luz que hilvana de tus ojos
A los míos.
Exijo el perdón.
No pestañees.
El agente naranja
Igual cayó sobre todos.
Para volcar las demás gamas
Entre el blanco y el negro
Sabes,
no hay que pedir permiso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario