domingo, 4 de noviembre de 2007

Ayer regresaste después de la explosión
y vi la supremacía buceando entre oro negro,
sardónica mientras pulía el traje militar
y se colgaba las botas en la espalda

El grito angustiado cerraba la ventana,
desencadenaba fúnebre el saludo
de otra guerra preparando su bienvenida

A la par, en el tálamo sábanas negras
y despliegue de alas carroñeras
derrochando fuel en sus barriles

(Irrumpe,
todo,
silencio)

Hoy el sol se acostó agresivo
quemaba tu cara, lanzaba sierpes violeta
arruinando el maquillaje terráqueo

Y se cansó de alumbrar el cielo rojo y blanco
adornado de estrellas yankis

Al amanecer, rimel negro corrido en la herida,
las calles oliendo a orinal de genocidas,
y cementerios pueriles adornados de victorias
escociendo la llaga

Han fustigado con la metralleta
el juego de un frágil hilo
que diez niños colgaron en sus balcones

Y cuando todo acaba
envenena el billete podrido,
van contando las monedas sucias
Una, dos, tres, cuatro…
y escondiendo dientes en el saco de su sonrisa.

4 comentarios:

Jenni dijo...

Malditos cabrones y ojala os lo paguen con látigos de tristeza y os metan la cabeza en un pozo negro y os asfixie el cuello la miseria que creasteis, y os castigue Zeus prohibiéndoos tocar el fruto feliz que crece en los árboles de otro mundo.

Anónimo dijo...

Es muy profundo a mi ver...

Velocet dijo...

Puta hipocresía la de las balas >:(

Jean-Michel dijo...

Kikou ! ! !