jueves, 22 de noviembre de 2007

De principio, ultimatum

Me arranqué la corteza justa que de piel quiso estar adherida a mi frente
Como santísimas cicatrices hechas por las manos que las sufren,
Cuando el cuerpo es la experiencia
Y va y respira mi cabeza
Y va y me siento punto
De sutura unido por el bucle holístico
Hacia ninguna parte en todo sitio.
Y dos días desentierran una vida.
Entonces,
Sin muescas
Me cambié de nombre.

2 comentarios:

Angus dijo...

Me ha gustado mucho. El cuerpo es la experiencia.
Lo veo menos crítico o menos social que el resto, quizás por eso me ha llamado la atención, me gusta esta línea.

Castillo Pelegrín dijo...

Gracias amigo, no tengo ganas de leerte yo ni ná...
Quizá tengas razón, es algo personal, un camino propio como el de cada uno. He cambiado, cada día es un milagro que quiere hacerse realidad. También eres tú: un mago creador, un ángel caido...Estamos en el cambio (perdón se desató un poquitín el EGO).
Sin embargo, qué es totalmente de uno?
qué no es de todos?
Un abrazo y Salud