martes, 20 de mayo de 2008


Los perros, cuando duermen, se parecen a los lobos
Céline (Viaje al fin de la noche)




Qué te hace pensar que estarás
a salvo de
las noches de Umbría y los
cántaros de barro,
perdidos los recursos
narrativos, no aquí,
sino veinte noches
a la izquierda del calendario

inocente,
aún esperas las estaciones,
el combustible la fracción de lluvia,
el milagro humilde,
la locura exacta, simplemente aquel
presentimiento al acostarte.



(Fotografía: Johnny McMillan, Half penny bridge, Dublín)

4 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Cuc:

Desde el primer verso nos introduces en un diálogo que pronto nos atrapa en el laberinto del Minotauro. Hay que salir, pero no conocemos la salida. Se aceleran las pulsaciones. Andamos errantes. Hasta que se acaba el día y nos envuelve una sombra. Sombra que ensombrece la esperanza, la inocencia. Y entonces nos invade un presentimiento.

Este poema verá papel, es carne que tiembla y me abraza.

Me gusta mucho que dosifiques las imágenes y acortes el poema para no decir más que lo suficiente.

Y me deja alucinado que si el principio es atrayente, capta rápido al lector, le implica y mete dentro del poema, el final nos deja entre nuestro silencio y el del texto, rumiando, como en entrevelados.

De corazón y muy objetivamente te digo que a mi me parece un buen poema.

Hoy te odioamo un poquito más.

Viktor

Anónimo dijo...

me too.

lu.

Jesús Ge dijo...

Es dificil comentar después de Viktor, pero creo que estás paseando por un terreno interesante.
Quiero acompañarte.

Elena Areta dijo...

Cabrón... me he perdido unos meses de tu vida y tu escritura se ha perfilado y pulido de manera sorprendente. No haré un análisis exhausto como Victor, sobre todo porque no se si sabría hacerlo pero para mí los poemas buenos son los que crean sensaciones y éste, particularmente, a mí, me ha producido muchas. Besazos