martes, 2 de septiembre de 2008

A Ana Mª Espinosa y Julio Obeso, por noches de conversa en Jerez


.

Un violín roto, decía León Felipe.
Un caballo azul, George Trakl.
Un extraño animal, invocaba Blanca Varela.

Yo no sé,
en estas aguas transparentes,
en esta ausencia de barro,
cómo no beber
el veneno de su claridad sin
morir al bien
que enjugazado se quedó,
que se queda embarrando
- como mi infancia en su quicio - desde una orilla de asnos insomnes.
Porque hay aguas limpias
que son mortales
pero ningún niño se murió
jugando en la orilla barrosa.

Yo no sé como explicarlo.

(Del inédito "Perfeccione lo inútil a lo inútil")

4 comentarios:

Jenni dijo...

Oh, este viejo y roto violín! Engañan las aguas limpias, guardan su barro en el fondo, se remueven cuando uno entra, se enturbian y entonces ya es tarde. Sin embargo a las sucias ya se las ve venir.
Me ha gustado mucho la imagen que proyecta el poema Víktor.

Un abrazo.

Viktor Gómez dijo...

Jenni:

Creo que hubieras disfrutado este agosto, en Jerez, en un chalet, al aire libre y de madrugada conversando sobre creatividad y poesía, sobre claridad y oscuridad en la escritura, sobre lo fácil o lo difícil y sobre el lector y su formación estética, moral, técnica...

Este poema responde un poco a mi posicionamiento móvil actual y viene inspirado por Miguel Angel Curiel, poeta de Talavera de la Reina nacido en 1966 y que reside en Lugo desde hace unos años. Miguel Angel y Antonio Méndez conversando en Priego, en el encuentro con Antonio Gamoneda, una noche dirimían sobre "aguas transparentes y envenenadas y aguas embarradas, turbias, naturales".
Si no has leído "Por efecto de las aguas" te lo recomiendo. Es un libro difícil pero muy logrado de Miguel Angel. Toda una revelación para mí. Pondré algo esta semana aquí de ese poemario por abrir boca, oídos y ojos.

En cuanto al poema "en sí" no lo siento concluido. Me parece que aunque ya lleva dos revisiones aún tendrá alguna tachadura y enmienda más. Pero quería colgarlo por ver que opina la gente sobre el eterno debate de poesía clara o difícil.

Gracias por tu paciente lectura,

un beset

Viktor

Laura Giordani dijo...

Un bello y emocionado poema, Víktor.

Porque hay aguas limpias
que son mortales
pero ningún niño se murió
jugando en la orilla barrosa.

Yo no sé como explicarlo.


Bellísimo!


Un abrazo.

Laura.

Ana Espinosa dijo...

Compi:

El río es un camino al mar.
En él te encuentras ahora,
en la orilla, moldeando barro.
Seguro que sabrás sacarle lo útil a todo lo inútil que la corriente
lleve. Todo es el camino. Sacarás peces de colores del lodo.

Gracias por las noches de conversación y horizontes rojos.