miércoles, 18 de enero de 2017

A la vida me dijeron

Y allí fui, como la primera vez
De nuevo
Con prudente inocencia sostuve el orbe
De una certeza de traje usado por estrenar
Mientras la infinidad colapsaba en un dedal
Y el vacío se llenaba

Respiré
En los pies del viejo caminante
Por este caminito de estrellas
En el misterio de como un cometa del cielo se hace un hombre pequeñito
Siendo el sueño y el soñador
Ahí, cosiendo
Como tejido y tejedor
Quebradizo y frágil por momentos
Suave y cálido por intentos
Desplegado el abrigo a la intemperie

Y a cada vez para sentirla
Volví día tras noche y noche tras día
Puntual a la cita
Dando a la vida su combustión de vida
Acomodando el sueño
Vacio y lleno

Así como del sol el poder en un reflejo de agua quieto