jueves, 12 de julio de 2007

yo tenía una casa como ésta
y me abrazaba a las esquinas y restregaba mi cuerpo contra sus enseres
pero los techos se abrieron se callaron las paredes y en las noches que ya no son tal busco la lluvia que me resarza
pues el cielo se llenó de soles y todas mis plantas se secaron
y todo se convirtió en polvo y me volví desierto inmutable duna desbordada de macetas en las que nunca nada volverá a crecer

3 comentarios:

EL BUSCADOR DE ... dijo...

En el desierto hay un hilo invisible de una araña, por si las moscas, que como se sabe surgen de la nada.

Luciérnaga dijo...

Bienvenida Izas!! Me alegro de tu incorporación!!!!

Un abrazo desde Valencia!!

Sergio dijo...

Buuuff, menuda adquisición. Gracias por compartir por aquí.
Un besazo Maga