martes, 25 de septiembre de 2007

José Ángel Valente. de La memoria y los signos

Es ahora la hora
de sacudir la raíz y volverla hacia el cielo,
la hora de deslizar bajo la puerta
honorable del hombre
sin baldón y sin tacha un grito débil,
bajo la del cobarde una ocasión de muerte,
bajo la del avaro una súbita
apetencia de vida,
bajo la del cínico
un pensamiento compartido,
bajo la de creyente
la verdad que repite sin saberlo,
bajo la del necio amparado en sus dogmas
un globo del color del cielo libre,
bajo la del triste un niño,
bajo la del niño toda
la luz del mundo y bajo
la gran puerta del mundo
la palabra que haga
saltar los duros goznes,
dar paso a la riada,
forzar la sombra
en su estallido: el tuyo,
libertad.

2 comentarios:

Luciérnaga dijo...

Buah!! Ya te lo he dicho, pero me encanta. Muy buena selección. Ojalá algún día llegue a escribir así...

Lo siento, parece que sólo nos leamos nosotros...

(pd:aquí de papeleo sin ir a entrenar...)

sergio castillo pelegrín dijo...

Ya, ya, ya...