martes, 16 de octubre de 2007

La memoria

En el fondo de la pocilga
De su mano adentrándose
Enroscada al sucio encuentro
Del sopor de los días
El trabuco vestido y armado
Alardea

Aún le queda aquel viejo ímpetu
Desechas las zarzas
Las tribus malayas
Los tira y afloja
La chispa de los últimos agravios
El mundo subvertido en tres días
Las lascivas pesadillas
Y el último adiós del comandante

Arrinconando de nuevo
En la sede de las esperanzas
Un último grito
Un último recuerdo
De su olvido, sí
La memoria olvidada


(Y hay quién reniega aún de la ley de memoria histórica...)

4 comentarios:

Luis dijo...

a NADIE más que a mi le ha gustado este poema??...

Luciérnaga dijo...

Quién ha dicho eso??

No ves que si no mis poemas estarían siempre comentados? JAJAJAJAJAJA!! ME PARTO!!!! (Es mentira, eh!! odio como escribo!!Además la gente q me comenta lo haceporque me quiere. siempre son los mismos!! :) )


Pero la gente no siempre deja comentarios cuando algo le gusta.

(Más q nada por envidia!juas juas!!!)

Sergio Castillo Pelegrín dijo...

No voy a estar siempre comentando.
A mi me gustan todos, las mujeres al poder!!!!

Velocet dijo...

Lo jodido de todo esto no es que se intente olvidar (que lo es) sino que se intente cambiar. Eso sí que da realmente asco.

Es bueno leer estos gritos y acallar sucias lenguas.

Nice one :)