domingo, 30 de marzo de 2008

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio.

PABLO NERUDA

LO QUE YA SABEMOS TODOS

(A modo de recordatorio)

ABC,
Afirma o Astroc,
Aseval, Alfa y Omega,
Acuamed, Acciona, Abertis,
Altadís, Ascer, Aumar.

BCE,
Bertolín, Bancaixa, Euríbor,
Íbex, Broker, (MURDER), Brent.

CEU San Pablo,
Louis Vuitton,
Colonial, Cierval, Ciralsa,
COPE, CAM, Coco Chanel.
Kikos, Hilton, Zara, Tous,
Giorgio et Enrico,
Palo-tet.

DNI.
PIB, FMI.
Pons, Ortí, Soler, Saloni,
Fabra, Costa, De Miguel...
Mercadona-MercaRoba.
Telefónica.
Lladró.

ETA, Volvo, Las Provincias,
Metro Valencia, Greenspace.
Corporación Dermoestética,
Conferencia Episcopal,
Sogecable,
El Palleter.

F1. FERIA. Fallas.
Caspa, fosa, Faes y SGAE.
Agag, Endesa, Unión Fenosa,
Opas, ORA y Opus Dei.
Levantina de Seguridad.
IVA y devengos,
Naranjax, Porcelanosa,
Kukuxumusu,
Multicines,
Bioparc,
UCV,
RTVV,
PPCV...

4 comentarios:

el gato zurdo dijo...

Si las juventudes de cualquier partido de los que se llaman de izquierdas de este adormecido levante tuviese varios mil¡tantes así estarían contadas las horas de la extrema derecha que padecemos.

Javier Uve dijo...

Querido amigo Zurdo, gracias por tu lectura y el comentario. Tan sólo me gustaría matizar algunas cosas con respecto a éste último. Me da la impresión de que seamos los jóvenes los responsables de lo que sucede en "este adormecido" (con cloroformo) y sodomizado (forzosamente) Levante. He escuchado tantas veces expresiones parecidas... "La juventud de hoy en día, perezosa, holgazana, acomodada y sin capacidad para comprometerse con los ideales..." Bla bla bla,bla bla bla bla... Pero es que a lo mejor muchos de nosotros nunca fuimos realmente jóvenes: pasamos de niños a mano de obra barata e ingenua, maleable: las mismas obligaciones que cualquier otro adulto, pero no los mismos derechos. Y luego está la eterna 'crisis': qué aterradora suena para algunos la palabra 'cambio' cuando 'todo funciona correctamente'. Y muchos ya estamos cansados, hartos, de ser camareros, teleoperadores, encuestadores o pizzolettos (sin ánimo de ofender a los que tomaron la decisión por sí mismos: me parecen oficios tan respetables y dignos como cualquier otro). Pero de nada sirven las pancartas cuando la letra pequeña, muchas veces escrita con tinta china, se nos oculta o desaparece para que sigamos pagando las reformas de terceras y cuartas residencias en la playa, en el campo, en el centro, en la nieve... Los héroes de la transición nos vendieron la moto, muy bonita, eso sí, recién pintadita de rojo, brillante, metalizada, pero gripada. Así que también somos muchos los que ya no queremos posar en sus fotos (las de los partidos izquierdas) sonrientes, o salir en la tele sentados con cara de idiotas en la primera fila de los mitines mientras los que intervienen nos ofrecen una preciosa vista de su espalda (para variar) y de lo que hay cuando ésta termina. ¿Por qué? Simplemente porque tampoco nos tragamos los discursos de estos otros ni queremos sus limosnas.

Gracias de nuevo por escribirme y recibe un cordial saludo.

Jesús Ge dijo...

¿Por qué se cuelga sobre las espaldas de los jóvenes -que bastante tienen- la responsabilidad de cambiar esto?
¿No fuímos todos jóvenes? ¿No tuvimos todos la posibilidad o responsabilidad de tomar pequeñas decisiones que cambiaran el rumbo d nuestras pequeñas vidas? ¿Por qué hay que ser joven para cambiar algo?
El origen del cambio está dentro de uno, y cuanto más "amueblado" tenga uno la cabeza mejor.
Creo.

Javier Uve dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Jesús. Digamos que, para empezar, no vendría nada mal un pequeño examen de conciencia por parte de aquellos que todavía se consideran abanderados de la libertad y la democracia en nuestro país. Sí que hay cosas que dan más pena que los calvos con melena: los corazones de izquierdas con carteras (rebosantes) de derechas.

Un saludo y gracias por tu opinión.