miércoles, 9 de abril de 2008

CENTRO COMERCIAL

No me dejo desestabilizar por la magnitud
de vuestros templos de nuevo cuño.
No me comporto asocialmente,
no me declaro en rebeldía
cuando observo todo
desde lo alto de las escaleras mecánicas.

Más bien
hago cábalas,
medito,
pienso,
me pregunto
cuánto tardarán en caducar los yogures
cuando todo esto deje de servirnos
para SOBREvivir
y tengamos que
sobreVIVIR.

4 comentarios:

Nemo dijo...

Buena pregunta

meigan dijo...

El ser humano parece siempre querer mas y mas y mas...y eso es un no parar...

Velocet dijo...

Parece ser que la evolución, en búsqueda de un mayor bienestar, tiene algunos defectos importantes. Y si no que se lo digan a los que los tienen que padecer :/

Jenni dijo...

Adrián me parece genial tu poema, tu grito contra la sociedad del derroche, del que yo misma soy víctima infinidad de veces.
¿Por qué nos olvidaremos tan fácilmente de que para vivir bien no nos hacen falta tantas gilipolleces?