martes, 27 de mayo de 2008

El juez me pidió encarecidamente
una descripción rigurosa de los hechos.

Por qué mentir, me dije.

Para qué ha venido usted al mundo, le dije.

Para juzgar.

Y yo no sé muy bien para qué he venido exactamente.
Esa es la diferencia primordial,
la que me lleva a estar sentado
a este lado
del mundo.

1 comentario:

Viktor Gómez dijo...

Adrian, te sigo.
Y es un caminar satisfactorio.


Un abrazo

Viktor