sábado, 10 de mayo de 2008

Maiakovski









Vladimir Maiakovski. (Rusia, 1893-1930)

Yo quiero ser comprendido por mi país,
pero si no soy comprendido, qué se le va a hacer,
pasaré por la tierra natal como pasa la lluvia oblicua."

V. Maiakovski



LA FLAUTA ESPINA DORSAL

Para todos vosotros,
los que me gustaban o me gustan,
guardados por las imágenes santas en la cueva,
levanto el cráneo lleno de versos,
como una copa de vino en un brindis de sobremesa.
Pienso más y más a menudo:
sería mejor poner el fin
con la punta de una bala:
Hoy mismo,
por si acaso,
doy un concierto de despedida.
¡Memoria!
Recoge en la sala del cerebro
las filas inagotables de los amados.
Vierte la risa de los ojos en los ojos.
Adorna la noche de las bodas pasadas.
Verted la alegría de la carne en la carne.
Que la noche no se olvide de nadie.
Hoy tocaré la flauta
En mi propia espina dorsal.





¡ESCUCHAD!

¡Escuchad!
Acaso, si las estrellas brillan,
¿es que hay a quien le haga falta?
¿Es que alguien quiere que estén?
¿Es que alguien toma estas escupitinas por perlas?
Y a gritos,
entre polvaredas de mediodía,
se abre paso hacia dios,
teme que nadie le espere,
llora,
besa su mano nervuda,
ruega,
¡habrá por fuerza una estrella!
clama,
¡no aguantará este calvario a oscuras!
Y después
anda inquieto,
con expresión de calma.
Le dice a alguien:
«¿Acaso ya no tienes nada?
¿No da miedo?
¡¿Sí?!»
¡Escuchad!
Acaso, si las estrellas
brillan,
¿es que hay a quien le haga falta?
¡¿Es que es preciso
que cada vez que anochece
sobre los tejados
se encienda siquiera una estrella?!







Extracto de: De la rebelión de los objetos (pieza teatral) :


Jamás comprenderéis
por qué yo,
tranquilo,
entre un vendaval de burlas,
llevo en un plato el alma
al festín de los años futuros.
Por el carrillo rasposo de las calles,
resbalando como lágrima inútil,
yo,
quizá sea
el último poeta.






Y de regalo, la nota que dejó antes de suicidarse:

¡A todos!
No se culpe a nadie de mi muerte y, por favor,
nada de chismes. Al difunto le horrorizaban especialmente. Mamá, hermanas mías, camaradas, perdonadme; este no es el mejor camino (no se lo aconsejo a nadie), pero no tengo ninguna otra salida.
Lili ámame.
Camarada gobierno, mi familia es: Lili Brik, mi madre, mis hermanas y Verónica Vitaldovna Polonskaya.
Si se ocupan de asegurarles una existencia decente, gracias.
Por favor den los poemas inconclusos a los Brik,
ellos sabrán qué hacer.
Como quien dice:
El caso está cerrado.
El barco del amor
se ha estrellado
contra la vida cotidiana
Y estamos a mano
tú y yo
Entonces ¿para qué
reprocharnos mutuamente
por dolores y daños y golpes recibidos?
¡Suerte a los que quedan!

P.d.Camaradas, no piensen que soy débil.
De verdad no se puede hacer nada.
Digan a Ermilov que es una lástima que yo escribiera
La consigna que debimos maldecir.*

En el escritorio tengo 2.000 rublos, úsenlos para pagar los impuestos.

Lo que sobre dónenlo a la Casa de Publicaciones del Estado.



*nota mía: se refiere a 'Oda a la revolución' (1918)




Los textos poéticos fueron extraídos de Poemas 1913-1916 y Poemas 1917-1930, Traducción de José Fernández Sánchez, Visor Libros, Madrid, 1993

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabes qué? No me ha gustado... Tal vez sea la traducción.

Lo único lo del último poeta. Y porque hace como yo, reírse de todos (y acabar suicidado)

el gato zurdo dijo...

EL CUCA Y LA COMENTARISTA, de verdad que sois unos románticos, pero como suicidas unos aprendices; vivir es eso un suicidio a fuego lento...

Mark dijo...

será por deformación estudiantil/vocacional pero a mi me gusta, sobretodo pork vivió los años de la leche en vinagre (alrededor de 1900 1920)

Nuria dijo...

Siempre leo a Maiakovski sólo que hace mucho mucho tiempo que ni lo recordaban mis ojos. Gracias por traérmelo a la memoria.

Viktor Gómez dijo...

Un 10 sobre 10, Gari.

No recordaba haber leído estos poemas. Y es extraño.
De Maiakovski leí hace unos años bastante intensamente. Mi cabeza es un colador.

Razona bien Mark, se multiplica la poesía del poeta ruso al enclavarse en el malditismo de esa época y lugar. No es raro que tantos poetas rusos se suicidaran o desapareciesen tragicamente.

Un abrazote

Viktor