
Salvador Dalí, 'La persistencia de la memoria' (1931)
En mi estreno en el Dolmen quiero agradecer a Sergio su invitación para participar. A ti va dedicado este poemilla, Sergio: compañero en la interminable lucha contra el olvido.
Un abrazo
Hay manchas que no puede lavar
el tupido velo de la impunidad
mientras la oruga macilenta de la conciencia
corroe sesos gelatinosos.
Bajo un abismo metálico yacerán
galones podridos de satrapía,
y un millón de niños no nacidos
serán recordados por ancianos
de alma adolescente,
en los que no cicatriza
el profundo desgarro de la soledad.
mientras una guerra silenciada asfixia con parsimonia
a un pueblo mutilado, gangrenado de ignominia,
por soñar con la igualdad allende los mares.
Los fusiles del terror dicen no recordar la pesadilla,
mientras su eco aún resuena en los paredones
y en los nichos vacíos que rezuman llanto
y en la fosa oscura de las ilusiones.