martes, 18 de septiembre de 2007

LA TRAVESÍA

El iris blanco, nacarado
Se difumina en el agua,
Hundiéndose en el reflejo azul
Que separa la paz de la batalla
Antes suena un grito
Aborrecido por ser y no tener
Desentraña vidas, cubre la tez negra
De malos vestigios aglutinados
Fue de noche, 19 entre ellos aletean el alma.
Después, con pies cansados, con ala rotas,
Quien les diría que la dignidad pesaba mil euros
Ya no les queda ave fénix que moldear con barro y ceniza.

(Nahif, tiene 20 años, es de Mauritania, y el 20 de Julio sube desde Nouadhibou a una patera con destino a las Islas Canarias en un recorrido de 480 km. Después de los 4 días de travesía, y de varios encontronazos con el “jefe”, que niega darles la ración que les toca durante la noche, llega a Tenerife donde salvamento marítimo les avista a 158 millas al sur de los Cristianos.
Son las 4 de la mañana y la tripulación vencida por el hambre y el miedo se levanta de la patera intentando acercarse al barco de salvamento. Esto provoca que 19 personas caigan al mar, sin saber nadar, y se ahoguen. La tripulación de salvamento marítimo logra rescatar a otras 10 personas, entre ellas Nahif.
La mañana siguiente, un abogado picapleitos llama a Nahif y le ofrece un móvil, un coche y una casa, a cambio de que diga que salvamento marítimo los embistió y quiso arrojarles al mar. La tripulación de salvamento marítimo en estado de shock sigue visitando al psicólogo. NO HAY DERECHO)

2 comentarios:

sergio castillo pelegrín dijo...

No lo hay no. Ni sentido

Anónimo dijo...

Ni derecho, ni sentido ni nada.Me ha gustado atteneri!