jueves, 20 de septiembre de 2007

Éramos niños
y llovía al otro lado del cristal.
La maestra sofocada nos preguntaba
a gritos si
nunca habíamos visto llover.

Lo cierto es que no.

Jamás nos permitieron ver la lluvia en clase.

Lástima.

Que distinto que sería todo si
alguna vez
me hubieran dejado asomarme
a la ventana
mientras
llovía.

6 comentarios:

sergio castillo pelegrín dijo...

Que bueno, para pintarlo en un escuela pía, mucho más.

aprendiz de titiritero dijo...

Lo externo da lo mismo que cambie lo que cuenta es nuestra respuesta.Yo de niño, en una tormenta , en medio del campo vi como mataba un rayo y esa experiencia la regalo.

Luciérnaga dijo...

Qué buena metáfora. Me parece muy buena la manera, hasta parece un poema inocente. Muy bueno, de verdad.
Gracias por la corrección de la peli. Un beso.

Patricia "golazos" dijo...

Hace un par de años era nuestra profesora de literatura la que se asomaba por la ventana para ver como granizaba en medio de la clase porque según ella nunca había visto granizar. Nosotros la mirábamos flipando pues nunca antes ningún profesor había hecho cosa igual...así que todos empezamos a mirar por la ventana.

Angus dijo...

Que suerte Patricia. A mi nunca me dejaron.
Justo en frente de mi casa hay un colegio, supongo que ese es el motivo de este poema inocente (un poco si que lo es, éramos niños). Siempre que llueve y me pregunto si a ellos les dejarán mirar. No creo.

Luciérnaga dijo...

Pues lo he leído con un sentido y me ha parecido increíble.
Yo había entendido la lluvia como una parte de la realidad que a veces te esconden "los mayores" y me había parecido golpeante asako.
me dejas seguir leyéndolo así?
me gusta más...
y por cierto, el de calambres... muy buenooooooooooooo!!!!!!!!!!!