martes, 8 de abril de 2008

¿Dónde esta enterrada la señorita Teoría?

Dice el poeta:
Una hora.
Una,
para un minuto.


Dice la caja:
Un minuto. Uno.
Para una hora

Hablar
Pensar

Hablar, hablar, hablar

4 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Marc, leído.

¿Escuchas mi escucha?

Hasta el silencio
tiene latidos.


Buenas noches,

Tu Víktor

el gato zurdo dijo...

Depende de tu Planeta, en el pequeño del Principito, un día eran tres minutos ( creo).

meigan dijo...

Pues hablando y hablando se va el tiempo...y siempre se hace tarde

Velocet dijo...

Jeje, estos poetas, qué manera tan terrible de condensar el tiempo ^^'

Nice one!