martes, 24 de junio de 2008



(A Luz y a su novio J.
A mis futuros niños del otro continente.
A todos. A nadie.)


Al sur. Más al sur y en octubre
el cerezo deshiela sus ramas: las agita el viento
que ardiente acaricia -pero no arrasa -
las raíces. Entonces
suben en zigzag las líneas por el tronco.
Verdes, desde el fondo, atraviesan
el firme en mal estado,
rompen tierra
naturalmente.
Al sur no hay moho: la luz
niega la sombra. No estás solo y
la espera no es espera.
Las sábanas que tantas veces sudaste
desde lo más hondo, reverberan
ahora
la cálida noche en calma
de una nueva juventud
que no ahoga. No estás solo.
Ahora
lo sabes.

5 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Me has roto el plexo. Contúvose la morosa claridad en ese hueco abierto y por donde los pájaros salieron en desbandada ante la ausencia de calor.

Este poema, ¿de qué región viene? ¿En que latitud, por cual estación, en qué viento?

LU, algo está cambiando. Y me alegro.

Nemo dijo...

Es precioso

otro cero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Algo está evolucionando, y todos seguimos aquí esperando, gozando cuando llega.

Ciro

Anónimo dijo...

Cuánto tiempo, Ciro!!!!!!!

¿Cómo va esa casita en la Sierra?

Un besito y encantada de tener noticas tuyas!!

Pd: gracias por los ánimos, víktor, ser, félix, ciro.